La relación entre ahorro e inversión comienza cuando debes elegir entre distintas alternativas para guardar tu dinero, como se ha hecho tradicionalmente: debajo de un colchón, en una institución bancaria, en una caja o cooperativa, en tandas, etcétera; o cuando buscas que tu dinero crezca mucho más que si lo ahorraras en cualquiera de los mecanismos convencionales: cuentas de ahorro, depósitos a plazo fondos de inversión.
Por eso, antes de tomar una decisión, resulta conveniente analizar las ventajas y desventajas de cada alternativa, sin olvidar que deben cumplirse dos objetivos básicos: mantener el poder adquisitivo y disminuir los niveles de riesgo de tener dinero en efectivo en casa.
Lo anterior permitirá que se cumplan las metas personales como financiar una vivienda, pagar estudios, hacer un largo viaje, enfrentar acontecimientos inesperados, prepararse para la jubilación, por ejemplo; pero, para lograrlo es indispensable tener en cuenta lo siguiente:
- Contar con un esquema de planeación.
- Tener mucha disciplina.
- Que la cantidad destinada al ahorro no merme nuestro poder adquisitivo mensual.
- Hacer aportaciones periódicas.
- Conocer las opciones que se ofertan en el mercado.
- Aprovechar los beneficios fiscales que nos ofrece la ley.
El ahorro es una actividad que requiere previsión, planificación y responsabilidad, pues a menudo se emprende sin saber cuál será el objetivo específico a alcanzar. Gastar es mucho más fácil que ahorrar, el ahorro requiere de paciencia y tenacidad, así como de visión para enfrentar de la mejor forma probables situaciones de crisis. Ahorrar para después, implica necesariamente un sacrificio que en su momento será más que recompensado.
Además, hay otros elementos que participan en la dificultad de ahorrar, pues constantemente nos enfrentamos con mensajes persuasivos que alientan a gastar, lo que puede propiciar que los planes de ahorro se alarguen, desfasen o quizá no se cumplan. Por ello debemos estar alertas para no relajar nuestra disciplina.
Por otro lado, invertir también requiere de conocer, pero de un compromiso mayor pues deberás estar al pendiente del progreso de tu dinero y de consultar frecuentemente a tu asesor o ejecutivo asignado, y si inviertes en instrumentos que cotizan en el mercado de valores, es recomendable que verifiques los cambios en la Bolsa; en otras palabras, prepararse, estudiar y asesorarse bien sobre cuáles son los instrumentos que más se ajustan a tus perspectivas de ahorro.