Quejas:
Las principales quejas manifestadas en los consulados de México en las ciudades de alta población mexicana, así como a través de distintos medios en territorio nacional, se refieren a las altas comisiones que cobran las empresas por el servicio de transferencias y al bajo tipo de cambio que pagan a los beneficiarios en México.
Otro aspecto importante es el hecho de que en tiendas de muebles y aparatos electrodomésticos que operan como centros cambiarios, llega a suceder que se induce a los cobradores a adquirir mercancía como forma de pago, o lo hacen volver horas más tarde e incluso el día siguiente, cuando no cuentan con el efectivo suficiente para realizar el pago. Tal situación reduce o anula las ventajas de una transferencia inmediata.
Problemas con los medios tradicionales:
Demoras en el servicio del correo de México y
Altas comisiones que los ?remeseros? cobran por cambiar en efectivo los cheques en dólares enviados desde Estados Unidos.
Ambos problemas son un impedimento para que los co-nacionales en el exterior envíen su dinero por estas vías, ya que es probable que no estén dispuestos a acudir a una sucursal bancaria a abrir una cuenta (por cuestiones migratorias o por falta de cultura financiera), en este caso los envíos de dinero pasan a México a través de una serie de intermediarios que es con frecuencia pagan los documentos a un tipo de cambio inferior, generando con esto que el costo del envío sea alto.
Otra problemática, es que algunas de la compañías no detallan el criterio o la base para determinar el tipo de cambio que aplican para realizar el envío, lo cual adicionado a las variaciones que pueden ocurrir en el costo (comisión) para realizar el envío, ocasionan que el costo total para realizar envíos pueda variar con facilidad.
Regulación:
Las empresas que se dedican a la actividad de las transferencias de dinero, en muchos de los casos aún son negocios que desde 1992 operan como: centros cambiarios (negocios mercantiles, ?remeseros?) o establecimientos comerciales que se dedican a la actividad de la compra-venta de divisas y que pueden ser desde una farmacia o tienda miscelánea hasta tiendas de mayor tamaño, sobre todo en zonas rurales, que en muchos de los casos, por ser entidades comerciales están fuera del control y supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y del Banco de México.
Debido a que en alguna medida dentro del marco jurídico de protección al consumidor este tipo de actividades puede eventualmente afectar al usuario con ciertas prácticas (publicidad engañosa, no cumplir los compromisos asumidos, etc.), la PROFECO, ha intervenido a través un programa que contiene acciones de orientación, prevención y defensa de los derechos de los consumidores.
Adicionalmente al hecho de que las entidades bancarias que operan en México, están bajo el control de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y del Banco de México, se ha observado que gradualmente la participación de las instituciones bancarias en el mercado de las remesas está ayudando a que exista una mayor competencia, se espera que esto a la larga favorezca la calidad en el servicio y la reducción sustancial de las comisiones.
Es importante que en caso de alguna anomalía relacionada con el cobro de remesas la gente sepa a donde acudir. El siguiente gráfico ayudará a ubicar el marco normativo en que recae la institución a través de la cual es posible cobrar sus remesas en México.